Humedades por capilaridad en Madrid
El agua del suelo sube por dentro del muro y sale por donde puede: a ras de suelo, en forma de franja húmeda, salitre y pintura abombada. No se arregla pintando encima, y cada año que pasa sube un poco más.
- Franja de humedad que sube desde el rodapié
- Polvo blanco (salitre) y pintura que se abomba
- Está presente todo el año, llueva o no

Qué es la humedad por capilaridad
Los materiales de construcción —ladrillo, mortero, piedra— están llenos de poros diminutos. Cuando la base del muro está en contacto con un terreno húmedo y no hay una barrera que lo impida, el agua sube por esos poros igual que sube por una servilleta apoyada en un vaso. A eso se le llama ascenso capilar.
El agua no sube limpia: arrastra las sales del terreno. Al llegar a la superficie y evaporarse, esas sales cristalizan y revientan la pintura y el revoco desde dentro. Ese polvo blanco que aparece al secarse la pared es el salitre, y es la firma más clara de que estamos ante una capilaridad y no ante otra cosa.
Cómo distinguirla de una filtración o una condensación
- De la filtración: la capilaridad no depende de la lluvia. La franja húmeda está ahí en agosto igual que en enero. Una filtración aparece o empeora después de llover.
- De la condensación: la capilaridad arranca del suelo hacia arriba, siguiendo una línea más o menos horizontal. La condensación se concentra arriba, en esquinas frías, marcos de ventana y detrás de los muebles pegados a la pared.
- De una fuga: una tubería rota deja una mancha localizada y con forma irregular, no una franja continua a lo largo de todo el muro.
En viviendas antiguas es frecuente que convivan dos causas a la vez. Por eso la visita técnica no se salta: tratar solo una de las dos deja el problema a medias.
Dónde aparece con más frecuencia
La capilaridad afecta sobre todo a lo que está en contacto directo con el terreno: plantas bajas, locales a pie de calle, sótanos, garajes, trasteros y muros de cerramiento. En Madrid la vemos muchísimo en edificios anteriores a los años setenta, construidos sin lámina impermeable en la cimentación, y en locales que se han reformado por dentro sin tocar el problema de fondo.
También aparece en obra reciente cuando la barrera impermeable se ha roto durante la ejecución, o cuando una reforma ha rebajado el nivel del suelo y ha dejado el muro por debajo de la cota original.
Cómo lo tratamos
El tratamiento tiene dos partes, y las dos son necesarias. La primera es cortar el ascenso del agua: se perfora el muro a una altura determinada, siguiendo una pauta calculada según el espesor y el material, y se inyecta una barrera química que impregna el interior y crea una capa hidrófuga continua. A partir de ahí, el agua del terreno deja de subir.
La segunda es dejar que el muro se seque. Se retira el revoco dañado, cargado de sales, y se repone con un mortero macroporoso transpirable, capaz de dejar salir el vapor que aún queda dentro del muro sin volver a abombarse. Si en lugar de eso se aplica una pintura plástica o un revestimiento sellante, el agua queda atrapada y reaparece unos centímetros más arriba.
No hace falta picar la pared entera ni levantar el suelo: el trabajo se concentra en la franja baja del muro, y la vivienda o el local siguen siendo utilizables durante casi toda la obra.
Cuánto cuesta y qué incluye
El precio se calcula por metros lineales de muro tratado, y varía según el espesor, el material y el acabado que haya que reponer. Por eso el presupuesto se hace después de ver la obra, nunca por teléfono, y se entrega cerrado y por escrito. El diagnóstico y el presupuesto no se cobran.
El trabajo se entrega con garantía de 30 años por escrito: si dentro de ese plazo la humedad vuelve a aparecer en la zona tratada, volvemos nosotros sin coste. Y si el importe se te va de mes, lo financiamos hasta en 12 meses sin intereses.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda en secarse el muro después del tratamiento? +
Una vez cortado el ascenso del agua, el muro tarda entre uno y tres meses en ceder la humedad acumulada, según el espesor, el material y la ventilación del espacio. El revoco transpirable está pensado precisamente para acompañar ese secado sin volver a abombarse.
¿Puedo pintar encima y ya está? +
No. La pintura plástica sella la pared y atrapa la humedad dentro; el resultado es que vuelve a salir unos centímetros más arriba y con más fuerza. Es el error más caro de todos, porque además hay que picar lo que se acaba de pintar.
¿Hay que picar toda la pared? +
No. Se pica únicamente la franja de revoco afectada por las sales, normalmente hasta unos 20 o 30 cm por encima de donde llega la humedad visible. El resto del paramento no se toca.
¿Se puede hacer con el local o la vivienda en uso? +
En la mayoría de los casos sí. Trabajamos por tramos y protegemos suelos y mobiliario. En locales comerciales organizamos la obra para reducir al mínimo los días de cierre.
¿Entra en la garantía de 30 años? +
Sí. El tratamiento de barrera química se entrega con garantía por escrito de 30 años sobre el ascenso capilar en la zona tratada.
¿Trabajáis con comunidades de propietarios? +
Sí, y con administradores de fincas. Entregamos informe técnico y presupuesto desglosado para poder llevarlo a junta.
¿Tienes salitre a ras de suelo?
Vamos, lo revisamos y te decimos si es capilaridad de verdad o es otra cosa. No te cuesta nada, no te compromete a nada y no va ningún comercial.
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