
La electroósmosis es uno de los sistemas que se usan para frenar la humedad por capilaridad, la que sube del terreno por los muros de planta baja y sótano. A diferencia de la barrera química, no sella el muro: actúa sobre la carga eléctrica del agua para que deje de subir. Te explicamos cómo funciona, qué tipos hay y en qué casos tiene sentido.
Cómo funciona la electroósmosis
El agua que sube por los capilares de un muro crea una pequeña diferencia de potencial eléctrico entre el muro y el terreno. La electroósmosis aprovecha ese fenómeno: instalando electrodos en el muro y una toma a tierra, se modifica esa diferencia de potencial para que el agua tienda a bajar hacia el suelo en lugar de subir.
Tipos de sistemas
Electroósmosis pasiva
Coloca electrodos metálicos en el muro conectados a tierra, sin alimentación eléctrica. Es la opción más sencilla, pero su efecto es limitado y los electrodos se deterioran con el tiempo.
Electroósmosis activa
Añade una pequeña corriente continua de muy bajo voltaje que refuerza el efecto. Es más eficaz que la pasiva, pero requiere un equipo conectado a la red y revisiones periódicas.
Sistemas inalámbricos o electrofísicos
Son aparatos que emiten una señal sin cables ni electrodos. Su eficacia es discutida y varía mucho según el muro; conviene pedir mediciones antes y después y garantías por escrito.
Ventajas
- Es poco invasiva: no hace falta perforar todo el perímetro del muro como en las inyecciones.
- Respeta la transpirabilidad del muro, algo importante en edificios antiguos con muros gruesos.
- Se puede revisar y medir su efecto con el tiempo.
Limitaciones
- El secado es lento: un muro grueso puede tardar meses en bajar su humedad.
- Funciona peor en muros muy heterogéneos, con mucha piedra, huecos o materiales mezclados.
- No sirve contra filtraciones laterales en sótanos ni contra la condensación.
- Los sistemas activos dependen del equipo y su mantenimiento.
Electroósmosis o barrera química
La barrera química consiste en inyectar en la base del muro una resina o crema hidrófuga que crea una capa que el agua no puede atravesar. Es la solución más extendida en viviendas de ladrillo y suele dar un resultado más predecible. La electroósmosis puede ser preferible en muros antiguos muy gruesos, en edificios protegidos donde se quiere intervenir lo mínimo, o cuando no es posible perforar de forma continua.
En ambos casos, después de cortar la capilaridad hay que retirar el enlucido contaminado de salitre y rehacerlo con un mortero transpirable. Si no, la pared seguirá pareciendo húmeda.
Preguntas frecuentes
¿La electroósmosis funciona de verdad?
Los sistemas bien diseñados e instalados pueden reducir la humedad por capilaridad, pero los resultados dependen mucho del muro. Lo sensato es medir la humedad antes, instalar y volver a medir a los pocos meses.
¿Cuánto tarda en secarse la pared?
Depende del grosor y del material: de varias semanas a bastantes meses. Un deshumidificador ayuda a acelerar el secado ambiental, aunque no actúa sobre el muro.
¿Sirve para sótanos?
No para el agua que entra lateralmente por muros enterrados. Para eso se necesita impermeabilización; lo contamos en impermeabilización de sótanos.
¿No sabes qué sistema necesita tu muro? Pide un diagnóstico gratuito y te recomendamos la solución adecuada según el tipo de pared.


